Las comúnmente conocidas como líneas aéreas de media tensión, más correctamente denominadas líneas aéreas de alta tensión de tercera categoría, son las líneas de distribución eléctricas para alimentar a los Centros de Transformación.
Las tensiones asignadas para este tipo de instalaciones varían entre 1kV y 32kV. Las tensiones de las líneas varían en función de la zona de España en la que nos encontremos.
En las instalaciones aéreas de Media Tensión hay que tener especial atención en las puestas a tierra de las torres. Algunas de las claves para la redacción y ejecución de este tipo de proyectos son las distancias de cruzamientos, paralelismos y, sobretodo, la protección frente al riesgo eléctrico, garantizando una buena resistencia de puesta a tierra para las partes accesibles de la instalación.
En aquellas torres de las líneas de media tensión que se encuentren en zonas transitadas o que dispongan de algún elemento de maniobra o protección de la instalación, tienen que disponer de seguridad adicional para impedir que se pueda trepar a la torre, disminuyendo de esta forma el riesgo de electrocución por imprudencias.
Otro de los puntos de especial interés para este tipo de instalaciones son las tensiones de paso y contacto, directamente relacionadas con la resistencia de puesta a tierra de la instalación.
En el caso de que se produzca un defecto en la instalación de la línea de media tensión existen sistemas de protección para evitar los riesgos para las personas y animales que se encuentren cerca de la instalación. Una de estas medidas de protección es la resistencia de puesta a tierra.
En el caso de producirse un defecto a tierra en este tipo de instalaciones, se genera un cono de tensiones, cuya forma va a depender de la resistencia de puesta a tierra de la instalación. La prueba de paso y contacto sirve para verificar que el cono de tensiones generado no es peligroso.
La tensión de paso se correspondería con la variación de tensiones del cono generado por el defecto en la línea, correspondiente a la distancia de un paso (aproximadamente 1m).
La tensión de contacto se correspondería a la variación de tensiones del cono generado entre, generalmente, la mano que toca una parte metálica y los pies (distancia aproximada de 1m).
Los límites de esta tensión van a depender de los tiempos de actuación de las protecciones de la subestación que alimenta esta línea.